sábado, 7 de enero de 2017

“EXTRAÑÁNDOTE”


Sólo me queda tu ausencia
y en mi corazón el dolor
de tu lejanía. Aunque ausente
de mí estás conmigo, mis ojos
no te tienen pero sí mi corazón.
Tu ausencia me pesa, tus sonrisas
y regaños. Ya no tengo de quién
ser rey, mi reino lo dibujabas tú.
Ya no tengo tu firmeza ni tu
brazo sustentador, ahora te
extraño, extraño tu magia sincera.
Ya no tengo a quien cuidar los
sueños. A este lado de tu ausencia
la tristeza se ha vuelto compañera.
Todas las canciones me hablan de
ti y estás más conmigo que nunca.
A este lado de tu ausencia te
guardo muy adentro. Tú cada vez
más luminosa, y yo con menos luz...

viernes, 6 de enero de 2017

Soy un vate impío...


Soy un vate impío y execrable con un dédalo por mente aunque también un mandrias. Mi vida es una entelequia ya que soy más bien un orate jerezano, que no mancuniano. Cantidad de veces estoy estafermo y otras estajanovista por ello ando casi siempre desnortado. Mi bonhomía por un lado y el ser jauto por otro me convierten en un perfecto maniqueo de carácter ampuloso y, a veces, hasta coercitivo. Y lo que es peor, biunívoco, transversal e inverso. 
¡MATEMÁTICAS PURA!
(El Caífa, bajos los efectos hospitalarios)

miércoles, 4 de enero de 2017

Planeta Zocar.

 
La pasada noche, en la Librería de 2ª mano, "PLANETA ZOCAR", le hemos dado un pequeño repaso a los poemarios "Versos en color Asulado", "Letras rotas, verso convertido" y "Versándote la piel"

martes, 23 de agosto de 2016

En barbecho...

No tengo ya edad para desaprender lo caminado,
para desenlodar los gastados senderos.
No me quedan ganas ni fuerzas,
dejaré mi pecho en barbecho,
que descansen mis manos, ausentes de piel...


viernes, 19 de agosto de 2016

"LORQUEANDO POR LA ORILLA"


Verde que te quiero verde,

verde sin viento,
ni levante ni poniente,
el barco sobre la mar,
la playa vacía de gente.
El caballo en la montaña,
verde, que yo te quiero verde.

A la sombra con tu cintura, 
soñando con tus ojos
y bello pelo, tu cuerpo 
de morena planta.
Verde, que yo te quiero verde, sí sí, 
yo te quiero verde ay ay, 
yo te quiero verde.

Compadre quiero cambiar 
mi caballo por su mar,
su figura en mi espejo,
mi cuchillo por su manto,
verde, que yo te quiero verde.
Compadre, ¿dónde está? Dime 
¿Dónde está esa niña amarga? 
¿Cuántas noches la esperé? 
¿Cuántas noches la esperaba?

Verde, qué te quiero verde, 
verde sin viento, 
sin levante ni poniente.
El barco sobre la mar,
azul resplandeciente...

lunes, 15 de agosto de 2016

“El síndrome del corazón fantasma”

El síndrome del corazón fantasma es la percepción de sensaciones de que un corazón amputado todavía está conectado al cuerpo y está funcionando con el resto de éste; se solía creer que esto se debía a que el cerebro seguía recibiendo mensajes de los nervios que originalmente llevaban los impulsos desde el miembro perdido. Sin embargo, la explicación más plausible hoy en día consiste en que el cerebro sigue teniendo un área dedicada al miembro amputado por lo que el paciente sigue sintiéndolo: ante la ausencia de estímulos de entrada que corrijan el estado del miembro, el área genera por su cuenta las sensaciones que considera coherentes. Esta área sin función tras la amputación puede ser invadida por áreas vecinas con lo que utiliza sensaciones de otras partes del cuerpo para disparar las sensaciones del miembro amputado. Se presume que las sensaciones se deben al intento del cerebro por reorganizar la información sensorial que sigue a la amputación. Esencialmente, el cerebro debe "renovar los cables por sí mismo" para ajustarse a los cambios en el cuerpo.
Entre el 50 y 80% de las personas amputadas experimentan estas sensaciones fantasmas en su corazón amputado, y la mayoría de estas personas dice que las sensaciones son dolorosas.

No debe extrañarnos por tanto que cuando te descorazonan, sigas sintiendo sus latidos, sus colores y sobre todo, un inmenso dolor. 

lunes, 8 de agosto de 2016

Sea & Blues.


Te aseguro que, pese a todo, mi corazón seguirá bombeando tinta con la intención de que a las páginas que me queden de vida, jamás les falte impreso tu nombre. Siempre serás 
mi mar, mi música, puro blues.
Sea & Blues.

sábado, 6 de agosto de 2016

Perdido entre las olas...


Busqué tu piel en la cama, y no la encontré.
Busqué tu voz en el café, y no la encontré.
Busqué tu sonrisa entre las flores, y no te encontré.
Seguí tus huellas por la orilla, y no te encontré.
Busqué tus caricias en la brisa, y no te encontré.
Busqué tu aliento en el mar, y no lo encontré.
Y ahí ando, perdido entre las olas, contigo a mi lado.

sábado, 23 de julio de 2016

Perdido en tus ojos.

 Camino desnortado, viendo sin ver. Imagino que los árboles del camino me observan al pasar, pero yo a ellos no los veo. Siento mis pasos pese a que no huellean. No sé si avanzo o retrocedo. A veces el horizonte se queda atrás, otras muere en mis ojos, cansados de tanto no ver. Mis oídos también tratan de ocultarse de las voces insonoras. Mis manos son las únicas que me abrazan cuando siento el frío del silencio. Y ahí ando, desorientado, pero caminando. Perdido en tus ojos.

lunes, 4 de julio de 2016

Azahar de los Azules...

Con viento frío, al poniente,
canta el gallo, poseyente,
despierta el recuerdo, obligado.
Cerca se intuye el sonoro mar,
a un cigarrillo de camino,
mi vida y, con seguridad, mi destino,
olas sobre las que cabalgar.
¿Por qué el mar acarrea tantas memorias
y se lleva tan pocas?
¿Por qué rompen en las rocas
tantas y tantas historias?
¿Quién se dedica a mandar mensajes?
mensajes sin papel ni botella,
esos que el viento en tu cara estrella,
esos que rugen entre los oleajes.
Fruto de Hermes y Afrodita,
el mar, la mar, marineros de almas bravas
colores y aromas, túnidos de almadrabas,
su orilla, escaparate de aguas bendita.
Cambia el mar sus azules
con la explosión del azahar.
Eolo se empeña en las letras alterar
y las hace Zahara de los Atunes.