domingo, 29 de octubre de 2017

Democracia...


Corría el año 1973. Apenas tenía yo quince años. Recuerdo que mi innata rebeldía hacía que mi padre y yo estuviéramos en continua discordia. Un buen día le dije a mi padre que quería la independencia. Mi padre, en contra de sus deseos, me la dio. Me dijo: ahí tienes la puerta. Salí de casa con unos vaqueros, una camisa roja de cuadros y unas botas camperas. Mi padre murió a los dos años sin dejar cerrada nunca la puerta. Por tanto, se podría decir, que llevo independiente 44 años y 42 de ellos, huérfano. Pese a todo, nunca renuncié a mis orígenes ni a mis principios. Hoy en día, me siento orgulloso de mi padre y también de mi rebeldía. La libertad tiene un precio que no todos están dispuestos a pagar. Aunque parezca un contrasentido, seguí siempre unido a la mamá patria y al resto de las autonomías. Todas con distintos nombres y maneras de pensar, pero compartiendo, con orgullo, los mismo apellidos.

Tenoroween...

-No es verdad, ángel de amor, que en este estelada orilla Cataluña ya no chilla y ya no se respira Puigdemont?
+Callad, Señera Inés, sólo disponemos de 155 minutos, póngase vos el DIU, que no podemos perder el tiempo, que el 21 se acaban las erecciones y a saber cuándo las volvamos a tener.
-Pues al lío, Don Juan, no se hable de Mas, que jamás vi mejor manera de sedición y me tenéis con las carnes abiertas, de par en paz....
+Señera mía, ¿Jalobien?...

lunes, 16 de octubre de 2017

my crazy backpack...


I'm no one, just get a worn and broken jeans, tired shoes. 
I am hungry but not cold, empty are my pockets, 
my hurt heart but I have many things 
to dream yet into my crazy backpack...

domingo, 24 de septiembre de 2017

... de ella, de la flor.


Caminaba por la calle, cabizbajo y triste. De pronto me di cuenta que delante mía iba una chica elegantemente vestida, sus manos jugueteaban con una flor. De pronto se giró, me sonrió y dejó caer la flor al suelo. Corriendo acudí a recogerla y me quedé prendado al momento... de ella, de la flor.

domingo, 6 de agosto de 2017

Sólo muere quien es olvidado...



Si bien es cierto que soy agnóstico total, no es menos cierto que ciertas enseñanzas me dejan con la mirada perdida en el horizonte. Esta semana he aprendido que, según Bhuda, no hay que llorar a los muertos, porque nuestra pena les llena de tristeza y así nunca conseguirán la paz completa que necesitan para descansar. Recordadlos y honradlos, sonreírles alguna que otra vez... Sólo muere quien es olvidado.

Jilguero soy...

Cientos de veces me pusiste la cara colorada
y con el sol quemaste mi pequeña figura alada.
Vestido de negro me pusiste en ocasiones,
en otras, tuve que tragar algunos marrones.
Me dejaste en blanco con tus varios desatinos.
Gracias por el traje, nunca me quitarás el trino.
Sí, colorido, silvestre, locuaz, payaso, soy jilguero.
Mátame, si pretendes que deje de ser lo que quiero...

miércoles, 5 de abril de 2017

Olvidar mis olvidos...

Siguen llegando olvidos recordados,
sentimientos prestos a desbocar.
Pretendo huir hacia el mar,
pero el viento muere en mi respirar.
Duermes en mi voz acunada,
despiertas en mis ojos olvidados.
Vives sin vivir en mí, alejada,
muero al caminar huellas marcadas.
Necesito olvidar mis olvidos,
soñar que he vivido, que soy,
aunque ya no recuerde quién...

martes, 7 de febrero de 2017

A este mundo...


A este mundo le sobra hambre y le faltan hombres.
Le sobran enamoramientos y le falta amor sincero.
Le sobran tantos papeles y le faltan árboles.
Le sobran locos y les faltan gratas locuras.
Le sobran falsas promesas y le faltan hechos.
Le sobran inútiles retos y le faltan gratos ratos.
Le sobran armas y le faltan almas.
Le sobra calidad de vida y le falta vida cálida.
Le sobra tecnología y le faltan puestas de sol.
Le sobra el ruido de las balas y le faltan baladas.
Le sobran ojos tristes y le faltan limpias miradas.
Le sobran tantos brazos y le faltan abrazos.
A este mundo le sobran lágrimas y le faltan colores.
A este mundo le falta de todo lo que hay de sobra
y va sobrado de todo lo que no le hace falta...

lunes, 23 de enero de 2017

Aunque yo no te recuerde...


Cuando ya no te escriba como antes y ya no sea la misma persona, espero que recuerdes que siempre estuve pendiente de ti. Ahora tengo ya 87 años, me tiembla la mano, me duda la voz y no sé quién eres. No entiendo nada, pero me gusta que me sonrías al pasar, que me saludes. Aunque yo no te recuerde, recuérdame tú...