sábado, 20 de enero de 2018

Tu beso olvidado...

Hoy, por fin, conseguí sacar 
de mi casa el último beso 
que te dejaste olvidado 
en la mesilla de noche...

No te asomes...

No te asomes a mis azules ojos ni espíes 
mi interior a través de sus cristales.
Éntrame, siéntete cómoda.
Mi sonrisa siempre está abierta...

jueves, 18 de enero de 2018

Sourire parfait...

De nuevo la ilusión llama a mi puerta. 
Me he enamorado de una foto en blanco y negro, 
de esas que no mienten, que cuentan sin adornos. 
La cocina de toda la vida, con aroma a especias, 
a carbón, al norte del oeste. El pelo recogido, 
un gris delantal, una sonrisa, un cumpleaños, 
unos ojos versados, unos oídos susurrados... 
sabor postrero, miel y bersos...
Frutha del paraíso.

viernes, 12 de enero de 2018

El gorrioncillo camuflado...

Llevo más de la mitad de mi vida de hospital en hospital, siempre con algún hueso roto o medio escacharrao. Rara es la parte de mi esqueleto que no tiene algún tornillo, clavo o cerclaje. Pese a lo que pudiera parecer, los médicos me dicen que tengo una salud envidiable, pese a mi azarosos y agostados años. Dicen que de calcio estoy magnífico y que es por ello el que me recupere tan pronto de mis intervenciones quirúrgicas. Algo inexplicable.

Hace unos años, en una excursión que hice por los Pirineos, me encontré un gorrioncillo aún desnudo, muerto de frío y que no paraba de piar. Se ve que se había caído del nido. Lo recogí y me lo traje a casa donde lo cuidé y mimé con sumo esmero. Lo quiero como si lo hubiera parido, pese al trabajo que me da porque caga como una persona mayor.

Hace unos días pasó por casa mi entrañable amigo Manuel Muñoz López, maestro cetrero de reconocida fama. Empezamos a compartir unos botellines, sólo los botellines puesto que los personajes como nosotros solemos llevar siempre encima un kit básico de supervivivencia, abridor incluido. Manué empezó a dar una charla increíblemente ilustrativa sobre las aves rapaces, disfruta el joío hablando del tema. Al poco, la conversación derivó sobre el último pavo que había sacrificado y que, plumas aparte, pesó 17 kgs. Ya empezaba a picarme la moral, puesto que sólo hablaba él y quise enseñarle mi gorrioncillo.

Le dije ar Manué que me acompañara a la terraza, que le quería enseñar mi gorrión, que ya andaba el puñetero con cerca de 7 kilos. Nada más verlo a mi amigo se le pusieron los ojos como platos y exclamó:

-¡Juer, eso es un Gypaetus barbatus!
+¡¿Qué dices Manué, con la tajá?!, contesté yo.
-Oñío, Caífa, que eso no es un gorrión, eso es 
¡UN QUEBRANTAHUESOS!

Mardita zea mistampa, ahora lo entiendo todo...

jueves, 28 de diciembre de 2017

y he seguido caminando...



Cientos de hojas muertas, el banco mudo. Me cuentan historias que nunca serán escuchadas ni sentidas. Las huelleo con una mezcla de felicidad y tristeza. La paz del solitario que madruga y muere en el silencio. Llueve, qué más da. Sólo me mojo por dentro. No molestar a los muertos, dejadlos descansar. No he podido resistir la tentación de sentarme. He cogido una hoja, tras besarla la he soltado de nuevo. Le he deseado un feliz descanso y he seguido caminando... sosegado...

domingo, 29 de octubre de 2017

Democracia...


Corría el año 1973. Apenas tenía yo quince años. Recuerdo que mi innata rebeldía hacía que mi padre y yo estuviéramos en continua discordia. Un buen día le dije a mi padre que quería la independencia. Mi padre, en contra de sus deseos, me la dio. Me dijo: ahí tienes la puerta. Salí de casa con unos vaqueros, una camisa roja de cuadros y unas botas camperas. Mi padre murió a los dos años sin dejar cerrada nunca la puerta. Por tanto, se podría decir, que llevo independiente 44 años y 42 de ellos, huérfano. Pese a todo, nunca renuncié a mis orígenes ni a mis principios. Hoy en día, me siento orgulloso de mi padre y también de mi rebeldía. La libertad tiene un precio que no todos están dispuestos a pagar. Aunque parezca un contrasentido, seguí siempre unido a la mamá patria y al resto de las autonomías. Todas con distintos nombres y maneras de pensar, pero compartiendo, con orgullo, los mismo apellidos.

Tenoroween...

-No es verdad, ángel de amor, que en este estelada orilla Cataluña ya no chilla y ya no se respira Puigdemont?
+Callad, Señera Inés, sólo disponemos de 155 minutos, póngase vos el DIU, que no podemos perder el tiempo, que el 21 se acaban las erecciones y a saber cuándo las volvamos a tener.
-Pues al lío, Don Juan, no se hable de Mas, que jamás vi mejor manera de sedición y me tenéis con las carnes abiertas, de par en paz....
+Señera mía, ¿Jalobien?...

lunes, 16 de octubre de 2017

my crazy backpack...


I'm no one, just get a worn and broken jeans, tired shoes. 
I am hungry but not cold, empty are my pockets, 
my hurt heart but I have many things 
to dream yet into my crazy backpack...

domingo, 24 de septiembre de 2017

... de ella, de la flor.


Caminaba por la calle, cabizbajo y triste. De pronto me di cuenta que delante mía iba una chica elegantemente vestida, sus manos jugueteaban con una flor. De pronto se giró, me sonrió y dejó caer la flor al suelo. Corriendo acudí a recogerla y me quedé prendado al momento... de ella, de la flor.