sábado, 5 de septiembre de 2026

𝐋Á𝐏𝐈𝐂𝐄𝐒 𝐑𝐎𝐓𝐎𝐒, 𝐑𝐀𝐁𝐈𝐀 𝐃𝐄𝐒𝐁𝐎𝐂𝐀𝐃𝐀...

 

¿De qué coño me sirven los lápices si no puedo parar tanta barbarie?

¿Para qué quiero un tintero si hasta la tinta sangra de impotencia?

¿Para qué una vieja máquina con las teclas rotas, atascadas de rabia y con ganas de mandar al mundo a la mierda?

¿Para qué tanto papel si lo que escribo se emborrona antes de llegar a quien debería leerlo?

¿Para qué estas lágrimas, tan putas y tan inútiles, que se empeñan en bajar por la cara cuando deberían incendiar el mundo?

¿Para qué escribir versos si la realidad se empeña en rimar con muerte, miedo y desgracia? ¿Para qué tanto para qué?

¡¿𝐏𝐚𝐫𝐚 𝐪𝐮𝐞́?!

Quizá porque no sé hacer otra cosa que romper lápices, manchar papeles y escupirle a la barbarie las cuatro verdades que todavía me quedan.

Y si tampoco sirve...

¡𝗤𝘂𝗲 𝗹𝗲 𝗱𝗲𝗻 𝗽𝗼𝗿 𝗰𝘂𝗹𝗼 𝗮𝗹 𝘀𝗶𝗹𝗲𝗻𝗰𝗶𝗼!