Basta con una mujer que marche, un beso que nunca llegue, una promesa que muera en los labios y un puto coraz贸n empe帽ado en seguir creyendo para que zozobres sin necesidad de tormentas, atormentado total. Yo naufragu茅 sin barco, sin cartas marinas y sin verg眉enza. Qued茅 varado en un mar de recuerdos, rodeado de sirenas, un tr铆o que ten铆an tu mismo mirar, la cruel costumbre de parecerse a lo que nunca fuiste. Dicen que el amor salva, ¡MENTIRA! Demasiadas veces el amor es lo que te hunde. Aqu铆 me tienes, al mando de un barco que ya no existe, con el alma totalmente astillada y un tr铆o de sirenas acarici谩ndome las heridas, como si supieran cu谩l me duele m谩s. Hasta un delf铆n es capaz de saltar hacia la luna, quiz谩s para recordarme que a煤n quedan criaturas capaces de hacer piruetas sobre sue帽os imposibles. Yo solo s茅 naufragar. Perd铆 rumbo, sextante y hasta las ganas de encontrar un islote perdido. Uno se acostumbra a vivir entre los restos de un amor, y cualquier puerto parece una nueva traici贸n. As铆 que heme aqu铆, entre olas, sirenas y esta botella con un coraz贸n dentro, moribundo. Que ma帽ana venga el mundo a socorrerme. Hoy no, tengo un desamor que me pertenece entero. Solo mio, abrazado a 茅l me ir茅 al fondo del mar...

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