viernes, 28 de noviembre de 2008

Cuestion de luces

Iba caminando por mi noche cuando de pronto me iluminó una luz traicionera. Todos los noctámbulos pudieron ver mi cara. Me sentí desnudo e indefenso. Sin poderlo evitar me puse a gritar:
- ¡Por favor, apaguen la luz!
No quiero que nada me ilumine. Soy feliz en mi oscuridad. Yo no veo pero tampoco me ven a mí. No necesito la luz del sol. La luz que me alimenta la llevo dentro de mí. Sólo yo la veo y la siento. ¿Para qué quiere la luz un ciego?
Soy un invidente que todo lo ve. Simplemente utilizo el tacto en vez de la vista. Prefiero abrazar y sentir a alguien que verlo. Todos los días puedes ver a mucha gente, pero ¿cuántas veces puedes abrazar a ese ser querido que se escapa de tu mente?

lunes, 24 de noviembre de 2008

Antes...

Antes volaba tan bajo
que nunca podía ver el sol.
Ahora que por fin puedo ver el cielo
tengo las alas rotas.

martes, 18 de noviembre de 2008

Permítame la licencia, D. Antonio

Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es recordar,
recordar esos recuerdos
que te invaden desde el mar.
Nunca perseguí la memoria,
ni en ella recuerdos dejar.
Yo amo los recuerdos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.
Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse...
Nunca perseguí la memoria,
ella me persigue a mí.
Caminante, el recuerdo
no es el camino;
caminante, no hay recuerdos,
se hacen recuerdos al recordar.
Al recordar se hace memoria
y al volver la vista atrás
se ven los recuerdos que has
de empezar a olvidar.
Caminante, no sólo hay recuerdos
también hay cosas que olvidar.
Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los recuerdos se visten de espinos
se oyó la voz de un poeta gritar:
“Caminante, no hay recuerdos,
se hacen recuerdos al recordar”
Golpe a golpe, beso a beso...
Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un recuerdo dañino.
Al alejarse le vieron llorar.
"Caminante no hay memoria,
se hace memoria al recordar..."
Golpe a golpe, beso a beso...
Cuando el jilguero no puede cantar.
Cuando el poeta es un peregrino,
cuando de nada nos sirve recordar.
"Caminante no sólo hay recuerdos,
también hay cosas que olvidar..."

domingo, 2 de noviembre de 2008

Tierra, trágame



Cuatro de Enero del 2003. Sábado. La Primera, Informe Semanal:

"A las madres etíopes, por la hambruna, se le agotan los pechos"

"Los bebés no tienen nada que mamar, sus madres les dan puñados de tierra para hacerles callar el hambre" (Tierra, trágame).

Yo como tres o cuatro veces al día, tengo cama limpia y muchas cosas. Esos niños han sido condenados a muerte, sin derecho siquiera a una última comida, condenados a morir sin ni siquiera haber vivido (Tierra, trágame).

Cuando pasen doscientos años, una comunidad de eminentes arqueólogos descubrirán, por casualidad, unas tumbas etíopes. Gastarán millones de dólares en averiguar, con caras técnicas, que los cadáveres pertenecían a recién nacidos. Todos con la singularidad de haber muerto tras ingerir tierra en grandes cantidades. Ante una falta lógica de respuesta a semejante holocausto llegarán a la conclusión de que pertenecían a una tribu de salvajes que sacrificaban a sus bebés para que los dioses acabaran con la sequía (Tierra, trágame).

Yo me pregunto: ¿por qué no invierten esos dólares en acabar con el martirio de tanto inocente? No entiendo nada. Los hombres juegan a ser dioses mientras los verdaderos nos miran muertos de risa. No sé cómo, pero yo voy a protestar, de hecho estas líneas son para mostrar mi inconformismo. Seguiré luchando por un mundo más equitativo. Me consta que ellos lo sabrán.

Mamma mía

Hace ya tiempo, mucho tiempo, que no oigo tu escandaloso dormitar. También que mis labios no dicén Mamá. Más mi corazón lo grita sin cesar. Eres muy grande para poderte olvidar.
Más que a tus palabras, echo de menos nuestros largos silencios, pendientes solamente de nuestro acompasado respirar. Yo controlaba tus ronquidos y tú mi bienestar. Casi nunca te dije TE QUIERO porque tú lo sabías ya. Ahora he comprendido que también lo necesitamos escuchar. Yo a diario te lo grito y espero que lo puedas sentir, pues aunque yo esté lejos, mi corazón sigue estando ahí.
Sabes que tengo problemas para dormir, cuando dormía a tu lado porque vigilaba tu sueño, ahora porque estoy lejos de ti. No sufras por mí , pues yo estoy contento. Aquí soy libre. Como quiera que sea que estoy aprendiendo a ser sincero, cada vez me cuesta menos decirte TE QUIERO. Una vez más:
¡CUÁNTO TE QUIERO!

martes, 28 de octubre de 2008

Una bonita historia de amor

Deambulaba un día por las calles mojadas de la ciudad, ensimismado en mis ausencias, cuando de repente, se me acerca una anciana, escuálida y percudida, con una gran tristeza colgada de sus gastados ojos. Rozándome el brazo me dijo:
-Ayúdeme buen hombre.
La miré angustiado y le dije que yo también era pobre, que estaba parado y no tenía nada que darle. Ella mirándome directamente a los ojos me contestó:
-Eso no es cierto, se te ve que eres rico en amor y me podrías dar un poco.
Ante mi cara de perplejidad, añadió:
-No te preocupes, eso es como donar sangre. Puedes ayudar a alguien y al poco esa sangre donada se renueva con más energía.
He sido donante de sangre toda mi vida y sabía que eso era cierto. Así que decidí donarle un poco de amor a aquella linda anciana la cual se alejó de mí con una sonrisa en sus labios.
Alucinando aún seguí mi camino. Al instante me vi reflejado en un escaparate y pude comprobar que yo también tenía pintada una gran sonrisa en mi cara. Me giré y pude ver que la dulce anciana me estaba mirando con una franca sonrisa en sus ya no tristes ojos. Eso hizo que mi sonrisa se hiciera muchísimo más grande.

La impresionante teoría de Mckenzie

"El perdón es el perfume que la flor cortada emana sobre la mano que le quita la vida"

Hasta un reloj parado tiene razón dos veces al día