martes, 23 de mayo de 2023

A veces, a voces…

A veces paseo por mi casa y, a voces, siento a los ausentes.

A veces me siento en su sillón y, a voces, siento su respirar.

A veces siento su matutina cantinela y, a voces, siento su Olivetti.

A veces pienso sus labios y, a voces, muerdo su voz.

A veces entro en su cuarto y, a voces oigo su risa.

A veces recuerdo sus gafas y, a voces, oigo su mano.

A veces sueño su despertar y, a voces, beso su ternura.

A veces huelo su piel y, a voces, llamo a su puerta.

A veces me pierdo y, a voces, me atrapan sus recuerdos.

A veces muero y, a voces, me resucitan.

A veces sus besos son baladas y, a voces, puro blues.

A veces se abre el libro y, a voces lo tengo que cerrar.

A veces…

A voces...

sábado, 20 de mayo de 2023

Alfarero de letras...

No dejan de ser un puñado de letras

a las que, con cariño y esmero,

van dando diversas formas los poetas.

martes, 16 de mayo de 2023

Beso lento...

 
A tus latíos, gitana, les faltan compá.

Un tango mu sentío, sin tongo,

beso lento es lo que te propongo,

o bulerías que te saquen de la soleá...

martes, 18 de abril de 2023

Eight

 

Si te dijera lo que siento en este momento
caerías en el error de querer entenderme,
algo casi imposible para ti visto lo visto,

nunca sabrás cómo funcionan mis sentimientos.

Al parecer sólo te fijaste en la cara del poeta,

es un hecho contrastado fehacientemente,

luché para que lo entendieras de cien maneras.

Para ello tendrías que aprender a leerme y sentirme...

martes, 28 de marzo de 2023

Poeta domado...

 

Qué fácil es sacarse el carnet de poeta y qué difícil aprender a conducir un lápiz. No es fácil mantenerlo afilado pese a los derrapes...
Sí, es fácil sacarse el carnet de poeta y muy difícil domar el lápiz...

lunes, 27 de marzo de 2023

¡Vagamundos al tren!

 

Era un niño de apenas diez años, de recién adquirida rebeldía. Un niño que no entendía el mundo que habitaba y mucho menos aún el que le habitaba. Tenía de todo lo que no necesitaba. Un niño que prefería dormir sobre un redor de esparto, pese a sus pantalones cortos, y que tenía el horario del sol. Le gustaba oír el canto de los pájaros, saborear los colores de los simpáticos jilgueros en vuelo. Un niño que disfrutaba escuchando los sonidos del silencio. La libertad del viento y la lluvia. Alimentarse de lo que el campo o el mar le ofrecían. Beber agua fresca de aljibe con sabor a soga mojada. Era un aprendiz de vagamundo que sólo era capaz de dormir en lugares sonoros, ya sea rodeado de bravas olas o de escandalosas tormentas. Un niño al que no le gustaba leer cuentos, prefería diseñarlos y vivirlos. Disfrutaba sentándose en las vías del tren, soñando increíbles viajes para los que no se necesitaban raíles. Un solitario rodeado de aromas que amaba sobremanera su libertad. Nunca deseoso de un colchón de plumas en una cárcel de oro. Es cara la libertad, como todo lo bueno y él, él siempre quiso lo mejor… Pasan los años y su vida se va llenando de arrugas. Es la única manera de que le quepan más versos en su piel. Se apaga el día, se encienden los sonidos de la oscuridad…

¡Vagamundos al tren!

domingo, 19 de marzo de 2023

Nunca tuve un paraguas rojo...

Una gran mayoría de personas necesita ídolos o dioses para vivir. Eso les da seguridad, un modelo al que seguir. Yo sólo necesito un espejo que me muestre, sin adornos, la realidad, tanto de aciertos como de errores. Muchos desean compañía y pocos saben disfrutar de esos momentos a solas que te hacen conocerte mejor. El sonido del mar, el viento, las tormentas, el sol, la luna, las estrellas... todo se siente mejor a solas, abrazados a un ilusionado mirar...
Nunca tuve un paraguas rojo, pero tengo una cerveza en la nevera...

martes, 21 de febrero de 2023

Llovía...

 

Esta mañana, durante mi habitual paseo por la laguna de Torrox, oí una femenina voz que me decía:
- Señor, señor, oiga, espere, que se le ha caído una lágrima.
Me paré para atender a la chica que me mostraba una temblorosa lágrima sobre su extendida mano. Tras observarla con detenimiento le dije:
- Gracias, pero no es mía, esa es de cocodrilo y no duelen.
-Vaya, me dijo ella, no sabía que había esa clase de bichos por aquí.
- No temas, le sonreí, no son peligrosos. Los bichos malos son los que han provocado las mías...
Llovía, en realidad eran los dioses los que lloraban.
Y salí corriendo, la costumbre...

lunes, 6 de febrero de 2023

Ay, ahí hay...

 

Hay quien se empeña en regalarme zapatos. Yo prefiero chanclas.
Haylos que se empeñan en invitarme a gambas. Yo prefiero mortadela.
Hay quien me ofrece sexo. Yo prefiero seso bueno.
Hay quien me ofrece la mar de cosas. Yo prefiero cualquier cosa en la mar.
Hay quien te ofrece solidaridad. Yo sólo necesito sol e hilaridad.
No soy desagradecido, sólo soy un ermitaño errante que ya erró demasiadas lunas… soy alunizante.
Te espero en la orilla...