
Hay
mucha gente que se entrampa hasta los ojos para llevar a sus hijos a
Disneyland
París
(o
sitios similares),
fomentando
en los infantes la ilusión por algo que no es real. No lo voy a
criticar, pero…
Estamos
criando niños para el consumo, alejados de la realidad. Hablando en
primera persona diría que deberíamos de preparar a los críos para
una vida más acorde con lo que realmente importa y necesitan.
Hablemos de la provincia de Cádiz, que es la que mejor conozco por
ser la que me habita. Hay chavales que no conocen nuestra sierra, sus
ríos. Sería bueno enseñarles a conocer su entorno, que aprendan a
amar y respetar la Naturaleza. A valorar el agua cada día más
escasa y valiosa. Que
las aves canoras suenan mucho más bonitas en libertad. Que no hay
nada más alegre que un jilguero en vuelo. Que no hay nada más sabia
que nuestra castigada madre Naturaleza, que sin ella no tendríamos
vida. Que hay que alejarse del usar y tirar. Me resulta increíble la
cantidad de broncas que me he llevado en mi juventud por usar
vaqueros deshilachados por el uso… Hoy se paga un pastizal por
agujeros vaqueros unidos por algunos hilos. Enseñarles que nuestros
alimentos no se producen en los Mencabronas y Cafrefures… Hay que
enseñarles a respetar y valorar a los diferentes, porque todos somos
diferentes. Que todos somos discapacitados para algo. Tenemos que
concienciarnos que no es sólo la escuela la que educa, que tenemos
que dedicarles tiempo a nuestros hijos. Plantar es fácil, cuidar no
tanto. De una misma simiente podemos obtener un arbusto, un árbol
que dé fruta o, simplemente, un bonsai. Todo va a depender de tiempo
y paciencia. Inculcarle que las mascotas crecen y que si quieren una
deben ser responsable de sus cuidados. Hacerles ver que no hay nada
con más valor que nuestros abuelos. Que fueron ellos los que nos
allanaron el camino, que merecen nuestro respeto y apoyo.
Hay
que hacerles ver que el deporte es
bueno, pero no el fanatismo por unos colores. Que para que haya un
equipo ganador debe haber uno que pierda. Que no hay juguete que
supere los juegos en la calle con los amigos. Hay que hacerles ver
que reír y llorar es parte natural de nuestra existencia, enseñarles
que la muerte es natural, comprender y apoyar su manera de llevar sus
duelos.
En
definitiva, no hay mejor regalo para un niño que dedicarle tiempo.
Muchos me dirán que no disponen de tiempo, que tienen que trabajar
mucho. Yo les diría a estas personas que quizás deben
trabajar tanto porque gastan mucho dinero en darle a sus hijos cosas
que no necesitan. Si evitáramos esos gastos podrían disponer de
tiempo para llevarlos al campo y descubrir ese fantástico mundo…
Pensarlo
un poco, vivimos mejor a base de tener menos calidad de vida…
Los
buitres de verdad no necesitan que los alimentemos. Ellos se
alimentan de carroña limpiando nuestros campos y bosques. No
perdamos tiempo ni dinero en alimentar carroñeros humanos, son
escoria que sólo le dan mala fama a nuestros necesarios buitres
alados…
Feliz
finde, corderos.